ÓPERA "NABUCCO"

Categoría
Teatro
Fecha
Sábado, 11 de Noviembre de 2017 20:30
Lugar
Riojaforum - Calle San Millán, 23 - 25, 26004 Logroño, España
Teléfono
941 27 62 00

Nabucco es la tercera ópera de Giuseppe Verdi, después del fracaso de su segunda ópera “Un giorno di Regno” y la prematura muerte de su mujer e hijos. Verdi estuvo pensando abandonar la composición lírica y será el empresario del Teatro alla Scala de Milán, Merelli, quien ofrecerá al maestro de Busetto Nabuccodonosor, un libreto escrito por Temistocle Solera, que había sido rechazado por el joven compositor alemán Otto Nicolai. El propio Verdi, muchos años después, en 1879, contará a Giulio Ricordi cómo habiendo recibido el libro lo lanzó sobre la mesa abriéndose casualmente sobre la página donde Verdi pudo leer “Va pensiero sull’ali dorate” que le devolvió las ganas y las fuerzas para empezar a escribir la música. Seguramente no sucediera así, tan teatralmente perfecto, sabemos por ejemplo que la escritura de Nabucco no empezó con el famoso coro, pero qué más da, la escena de los hebreos forma ya parte de esas grandes melodías de la música que aunque se hayan oído innumerables veces no pierden toda su enorme fuerza dramática.
El libreto de Solera, que escribió ya Oberto, la primera ópera de Verdi y será el autor de I Lombardi, Giovanna d’Arco y Attila, se basa en la obra teatral francesa Nabuccodonosor de Auguste Anicet-Bourgeois y Francis Cornu que fue estrenada en Paris en 1836 y en el ballet histórico Nabuccodonosor de Antonio Cortesi, estrenado en la misma Scala en 1838. Estas obras están a su vez basadas en la Biblia, en la historia de la cautividad de Babilonia. En el año 586 aC, el reino de Judá fue destruido por los babilonios, así como el primer templo y los judíos fueron capturados y deportados a Babilonia, donde fueron esclavizados por orden del rey Nabuccodonosor II. Tampoco se dispone de más información sobre el proceso de creación de Nabucco, en parte debido a la falta de correspondencia con Solera, ya que ambos vivían en Milán. Se sabe, por ejemplo, que Verdi pidió a su libretista sustituir un dúo de amor entre Fenena e Ismael por la famosa oración de Zacarías, subrayando el sentido de grandeza bíblica de toda la ópera. En otoño de 1841 Verdi entrega a Merelli la partitura completa de la ópera. El empresario que quería programarla para la siguiente temporada de primavera, cedió ante la insistencia de Verdi por representarla antes, en el carnaval, con la condición de usar el decorado y el vestuario del ballet homónimo de Cortesi que se había representado tres años antes para ahorrar en los gastos de una temporada que ya había cerrado. Como escribe el propio Verdi, a finales de febrero de 1842 comenzaron los ensayos y en doce días tuvo lugar el estreno, el 9 de marzo, siendo el primer gran éxito del maestro de Busseto.

ARGUMENTO:
Acto I (Jerusalén)
En el templo de Salomón. Los hebreos ruegan a su dios para que los libere de la amenaza babilonia. El cura principal Zacarías anima a sus seguidores. Los judíos han capturado a un importante rehén para mantenerse a salvo, la hija de Nabucco, Fenena, a quien Zacarías unió en matrimonio con Ismael, sobrino del Rey de Jerusalén. Sin embargo, Ismael promete a Fenena su libertad, pues tiempo atrás en Babilonia él había sido tomado como rehén y fue ella quien lo liberó, pues estaba muy enamorada del joven. Ambos están organizando su escapada cuando Abigail, una supuesta hija de Nabucco, llega al templo encabezando una gran tropa de babilonios. Ella también está enamorada de Ismael, y amenaza con contarle al padre de Fenena de su plan de escape con un extranjero; y al final, Abigail declara que mantendrá silencio si Ismael renuncia a Fenena. Pero él se rehúsa a aceptar el chantaje. Nabucco, a la cabeza de su ejército, irrumpe en escena, habiendo decidido saquear la ciudad. En vano Zacarías, blandiendo una daga sobre la cabeza de Fenena, intenta detenerlo; Ismael interviene y entrega en mano a Fenena, sana y salva, a su padre.
Acto II (El malhechor)
En la corte de Babilonia, Abigail ha encontrado un documento que afirma que sus orígenes no son reales: ella es la hija de Nabucco y de una esclava, por lo que la legítima heredera sería Fenena, la cual es nombrada como regente. Esto hace que Abigail se enfurezca y se alíe con los sacerdotes, los cuales difunden la falsa noticia de que Nabucco ha caído en lucha.
En el salón del palacio del rey. Zacarías va a buscar el apoyo de Fenena, a quien confía en convertir a la fe de Israel. Zacarías, Ana y Fenena entran en la sala: Ana anuncia su conversión. Pero Abdalo llega con terribles noticias: Abigail reina y los israelitas han sido condenados al exterminio colectivo por Nabucco, quien se proclama dios. Un rayo celestial lo derriba, lo vuelve loco y pierde la corona, de la que se apodera Abigail. Ésta recoge la corona del suelo y se la pone. Ahora manda ella.
Acto III (la profecía)
Los jardines flotantes de la corte de Babilonia. Abigail en el trono recibe honores de todas las autoridades del reino. Nabucco intenta en vano recuperar el trono, pero es detenido por los guardias. En el diálogo siguiente entre ambos, Abigail, tomando ventaja de la inestable condición mental de Nabucco, le hace poner a él su sello real en un documento que condena a los judíos a muerte. En un momento de lucidez, Nabucco se da cuenta de que ha condenado también a su amada hija Fenena y ruega por su salvación. Pero Abigail hace pedazos el documento que afirma que ella es una esclava y se declara a sí misma como única hija y por lo tanto, heredera al trono. Luego ordena a los guardias encarcelar a Nabucco. A orillas del Éufrates, los hebreos invocan su patria lejana y su tierra y, una vez más Zacarías intenta consolar a su pueblo con una profecía que los alienta en su fe.
Acto IV (El ídolo caído)
Desde su prisión Nabucco ve a Fenena arrastrada hacia la muerte junto con los otros judíos. En su desesperación, se vuelve hacia el Dios de los hebreos, convirtiendo su fe. Cuando Abdalo y un grupo de soldados aún fieles al rey ven como Nabucco recupera su fuerza y sus sentidos, deciden revelarse liderados por el antiguo rey. En los jardines flotantes se está tocando una marcha funeraria: los hebreos condenados a la muerte están llegando. Zacarías bendice a Fenena, un mártir. Pero Nabucco irrumpe la ceremonia, el ídolo Belo cae al suelo destrozado, y todos los prisioneros son liberados. Una vez más Nabucco se sienta en el trono. Abigail, muriendo a causa del veneno ingerido a conciencia, pide el perdón de Fenena y predice su casamiento con Ismael. Zacarías profetiza el dominio de Nabucco sobre todos los habitantes de la tierra.

ÓPERA NACIONAL DE MOLDAVIA
La Ópera Nacional de Moldavia está ubicada en Chisináu, la capital de Moldavia. Tras el colapso de la URSS se ha convertido en una de las pocas compañías que tiene su propia orquesta, coros, solistas y ballet. Entre su repertorio destacan, Eugene Onegin, Madama Butterfly, Aída, Nabucco, Norma, Turandot…..destacando la ópera clásica italiana de Donizetti, Verdi, Puccini… sin olvidar a los autores rusos como Rymsky-Korsakov, Tchaikovsky, Borodin, Musorgsky o Rahmaninov. El teatro tiene todos los años giras por Inglaterra, Francia y Alemania, realizando más de 200 representaciones de ópera y ballet.

Nabucco (Barítono) Pedro Carrillo / Venceslav Anastasov
Abigail (Soprano) Ana Lucrecia García / Luna Seung / Ia Ia Tso
Fenena (Mezzosoprano) Tatiana Virlan
Ismael (Tenor) Javier Agulló / Simone Frediani / Massimo Yu
Zacarías (Bajo) Iuri Maimescu
Ana (Soprano) Rodica Picirenau / Irina Golobchenko

Entradas numeradas
Palco y Patio de Butacas: 30 €
Anfiteatro: 22 €

 
 

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